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A Single Man

Me encantó ir a cine el fin de semana. Me topé con muchas cosas incluída esta peli del diseñador de moda Tom Ford (de nuevo un poco tarde pero por lo menos la trajeron; fue también sorpresa encontrame con los cortos ultra tardíos de Synecdoche New York que seguramente la repetiré en salas). Fue realmente exquisito y relajante. Una delicada secuencia de imágenes arriesgadas, descaradas y muy muy sofisticadas completamente sorprendente para una ópera prima basada en la novela de Christopher Isherwood.

No creo que sea del gusto de todo el mundo. El ritmo es lento, las tomas se manifiestan en planos muy cerrados y por lo mismo el grano aparece de forma inusual. A mi me encantó. Es definitivamente intencional todo este manejo de cámaras para mostrarnos la interioridad de este hombre particular a cargo de Eduard Grau. Un hombre que apenas sobrevive el día a día cuando su pareja fallece en un trágico accidente automovilístico. Su vida se torna rutinaria y sin sentido, las imágenes se desaturan armónicamente y sólo en algunos momentos vuelve arrollante el color a la pantalla cuando las remembranzas de esos momentos entrañables lo envuelen de melancolía.

Me encantó el montaje (Joan Sobel: Boogie Nights, Kill Bill) y el diseño de sonido (Brian Dunlop) con superposición de ambientes sensibilizando cada toma; el culmen creo más hermoso de la peli es cuando a Colin Firth le anuncian el deceso y cuelga el teléfono, un rompecabezas de tomas inconexas de no saberse, de no querer estar donde está, incomodidad y una toma larga con el actor destrozado donde apenas lagrimea, afuera llueve y el sonido del agua se vuelve protagonista, Firth sale de su casa quebrado en llanto, histérico y se refugia en los brazos de Julianne Moore, la lluvia no da tregua y el sonido nos sobrecoge. Excelente secuencia.

El resumen de la peli puede ser minuciosidad por el detalle, desde la utilería, la continuidad de los planos o el diseño son abordados con una seriedad que da miedo. Me pareció muy interesante que el guardarropa no lo haya diseñado el mismo Ford y por el contrario lo haya encargado al mismo equipo que hace Mad Men cuya contemporaneidad ofrece una experiencia invaluable en este tipo de producción pero lo que me hace pensar es que Ford es muy seguro de si mismo, de su equipo y de su producto. Delega con responsabilidad y está a cargo de lo que de verdad importa si uno está detrás de una silla de director, sus actores que no sentí sobreactuados en ningún moento, las cámaras que me parecieron geniales y el guión que lo desarrolla en equipo con David Scearce. De pronto se enloquece al aventurarse en la producción de su peli porque ya tenía suficiente trabajo como para no tenerse que enfocar en nada más.

Me quito el sombrero frente a este nuevo director. Quedo ansioso para su nuevo proyecto y estoy muy motivado a comprar el libro de Isherwood y un par de novelas del «Señor Huxley» sutilmente referido en la peli, descaradamente olvidado en mi biblioteca.

Nota personal. Para resaltar la estupenda actuación de Colin Firth, sencillo, fresco, de una sóla pieza y súper honesto en cada una de sus interpretaciones me encantó como coqueateaba mirando a los ojos pero pues ahí había mucha ayuda del montaje y los planos cerrados de los ojos, de pronto la más clara reacción es cuando Julianne Moore lo cuestiona en sus sentimientos y este estalla en furia. Dicha actuación no fue sorda, fue aclamada en Chicago, en los Globo de Oro, en los Oscar, en los Spirit, en los Premios del Gremio de Actores y en los London Critics Circle Film Awards, en los BAFTA’s, en La Biennale de Venezia, donde ganó su reconocimiento como mejor actor. Sin duda alguna el mejor desempeño de toda su carrera.

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Hollywood, Kurt Wimmer

Equilibrium

¿Qué será lo que hace tan interesantes y/o entretenidas las pelis de Christian Bale? No importa si actúa bien o se sobreactúa o si las pelis son súper comerciales o súper independientes, uno como espectador pasa un buen rato y disfruta llanamente. Puede ser un excelente agente pero sería demasiado ingenuo para cualquier persona pensar que Celebrity Talent Promotions sea la responsable de este fenómeno que incluso lo promociona para dar discursos en torneos de golf|. A mi forma de ver Bale, es un galés con cierto prodigio que lo llevó desde la impresionante interpretación de Empire of the Sun de 1987 dirigido en ese entonces por Spielberg hasta casi volverse fetiche del gran Christopher Nolan en sus más recientes pelis.

Lastimosamente, hay lunares en su carrera y esperaba que Kurt Wimmer con su versión matrixuda de Un Mundo Feliz no fuera uno de ellos. No es complicado comparar The Matrix de 1999 con esta versión de 2002. Pero al hacerlo se queda corta. Aunque no me gusta el final del producto original de los hermanos Wachowski, The Matrix parece estar mucho más llena de contenido, historia, dinámica, cinematografía y hasta musicalización que esta copia barata. Ni Emily Watson, ni Christian Bale, ni Sean Bean, tres grandes del cine pueden salvarla.

Wimmer escritor feaciente de Hollywood se limitó a parafrasear el cuento original y nos entrega una obra bastante regular. Si no es por Bale, creo que ni me hubiera tomado la molestia.

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