Adventure, Auteur, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Vacacion, Wes Anderson

Moonrise Kingdom

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Por fin llegó a nuestra cartelera comercial la peli indie más esperada del año, Moonrise Kingdom de Wes Anderson. Lanzada oficialmente en Cannes del año pasado y estrenada en Estados Unidos en junio, desde la primera vez que vimos su corto hemos estado aguardando por su llegada casi un año -a decir verdad, yo hice mi pedido en Amazon a principios de noviembre previendo que de pronto no la trajeran como sucedió con Fantastic Mr. Fox y el disco llegó mucho antes de su estreno en salas, sin embargo, sabiendo que se aproximaba su proyección, perseveré hasta que por fin la vi anoche-.

Hay muchas formas de observar esta pieza; esta entrada -que se refiere a la primera vez que la vi- se centra en la bella artesanía que nos deslumbra al ser proyectada. Una gran artesanía en la cual intervienen muchas personalidades importantes en la industria de Hollywood. El primero sin duda debe ser su compañero -casi hermano- Robert D. Yeoman. Un cinematógrafo que lo ha acompañado desde Bottle Rocket y que ha interpretado su visión de una forma tan simbiótica que encontramos en cada cuadro desde su ópera prima una rúbrica de este magnífico equipo. Cuando la cinta empieza, los colores saturados, cálidos y estridentes combinados con esos movimientos específicos de cámara sentimos una estética de belleza cercana y reconocible, la del universo del realizador. Tal vez la calidad de la producción, la temática o la agenda misma lo apartó por un instante de Anderson en Fantastic Mr. Fox pero -si me permiten la cacofonía- es fantástico tenerlo de vuelta.

Sabemos que Anderson es por excelencia y naturaleza un contador de historias, un escritor-director que ha logrado hacerse a una posición prestigiosa desde la independencia de sus creaciones. Pero nunca ha estado solo en el equipo de escritura, su pareja más notable ha sido hasta ahora para mí Owen Wilson pero también lo han acompañado Jason Schwartzman, Noah Baumbach y Roman Coppola. Al igual que Yeoman, Coppola se apartó desde The Darjeeling Limited y volvió para escribir esta hermosa historia. Hermosa y de doble filo. La historia se basa en la relación de dos jóvenes doceañeros que huyen de sus hogares por inconformidad y desatención. Suzy (Kara Hayward) es introvertida, entusiasta de la literatura y la música, Sam (Jared Gilman) es campista Khaki del Campamento Ivanhoe. Ambos se recluyen por consentimiento mutuo en una ensenada que nombran como Moonrise Kingdom. Sin embargo, y a pesar de que la policía, los otros campistas y los padres de Suzy, los encuentran, en el poco tiempo que pasan solos hay serias alegorías sexuales que son muy interesantes -mi favorita por supuesto son los aretes de anzuelo que Sam le regala a Suzy y que para ponérselos literalmente tiene que romperse las orejas, delineando un fino hilo de sangre por su cuello; una alusión poética al quebranto de la inocencia o un poco más profundo a la pérdida de la virginidad-. Los diálogos forzados en un tono adulto y las figuras que acabamos de nombrar hacen pensar de pronto que los niños no son tan niños y que son instrumentos de una fábula para poder contar una historia de amor. En teoría, Moonrise Kingdom está basada en las experiencias propias del joven Anderson relacionadas con su primer amor pero eso no significa necesariamente que haya sido en su niñez; el director se refiere a ella como una buena base de la historia real pero que es poco acertada a medida que se desarrolla la trama.

Moonrise Kingdom demuestra que Wes Anderson realiza, produce y desarrolla el casi extinto cine de autor. Un cine donde se dirigen actores, se cocinan experiencias y se dirige una orquesta cinematográfica. La última parte de la triada que define su estilo una vez estuvo ocupada por Mark Mothersbaugh pero el ex-Devo dejó un gran vacío cuando en The Darjeeling Limited no hubo partitura original. De ahí en adelante, la silla la llenó el maestro Alexandre Desplat que al igual que Mothersbaugh fue capaz de ambientar escenas de forma emotiva dentro de un ecosistema muy personal del autor sin llegar a las salidas fáciles e iconoclastas que de pronto llegamos a percibir en otros autores como Tarantino, Woody Allen o incluso Almodóvar. Para los ex-refousianos, esta cinta en particular puede llegar muy profundo al corazón cuando se entrañan las clases de apreciación musical con Monsieur Jeangros o la relación directa con el Carnaval de los Animales de Camille Saint-Saëns -la pieza Pianistes interpretada magistralmente por Leonard Bernstein la usamos en El Colegio como base de una presentación final de todo nuestro curso en segundo de primaria-.

No puedo realmente afirmar que Moonrise Kingdom sea mi peli favorita de Anderson. Sigo pensando que The Royal Tenenbaums es su gran obra maestra y que tanto The Darjeeling Limited como The Life Aquatic with Steve Zissou estuvieron cerca de sus talones pero lejos de su excelencia. Moonrise Kingdom es una gran cinta que mejora cada vez que uno la ve y con el tiempo se me hará entrañable, pero eso no lo supe sino hasta que la ví y por eso sería imperdonable que nos la perdamos en salas. En si misma es una serpiente de Ouroboros que se alimenta de cada una de las pelis en el portafolio de Anderson. La presentación, los escenarios y el discurso/apariencia de Bob Balaban son inspirados en Steve Zissou, Suzy es Margot Tenenbaum, Sam es un joven Max Fischer que en vez de clubes tiene insignias pegadas a su uniforme, y en su temática el sentimiento de orfandad (o por lo menos ausencia de figuras paternas) fue tomado de The Darjeeling Limited así como el sentido fabulista para poder contar una historia -de nuevo- no necesariamente para niños fue aprendido de Mr. Fox.

La pieza empieza a recoger sus frutos cuando los principales gremios de Hollywood la empiezan a colocar como punto de referencia. Edward Norton, Tilda Swinton, Frances McDormand y obviamente Bill Murray su actor fetiche conforman el reparto, pero es Bruce Willis quien empieza “a robarse el show” cuando es nominado en los Spirit de este año.

Valga la pena nombrar, así sea al final, a Eric Anderson, hermano del autor, que siempre lo ha acompañado en el arte de sus pelis y en las portadas que Criterion Collection redita de sus piezas así como los seis artistas que fueron encomendados para desarrollar los libros ficticios de Suzy; David Hyde Costello para «Shelly and The Secret Universe», Juman Malouf (su novia actual) para «The Francine Odysseys», Sandro Kopp para «The Girl from Jupiter», Collider para «Disappearance of the 6th Grade», Andrea Dopaso para «The Light of Seven Matchsticks» y Kevin Hooyman para «The Return of Auntie Lorraine».

Nota personal. ¿Qué opinan de la Futura en la cinta? Todas las pelis de Anderson manejan de forma acuciosa letras de la familia tipográfica Futura en todos los avisos, piezas impresas o referencias gráficas, sin embargo, aquí en Moonrise Kingdom no sólo aparece muy de vez en cuando sino que se hacen referencias a otras fuentes tipográficas igual predominando dos o tres fuentes, ¿cuál es su teoría?

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Adventure, Auteur, Comedy, Epic, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Thriller, Trailer, Vacacion, Wes Anderson

Moonrise Kingdom

Definitivamente uno de mis directores favoritos contemporáneos es Wes Anderson. Dedicado como muchos a la escritura y realización de sus propios filmes, Anderson no sólo ha logrado establecer un estilo característico en Hollywood sino que su carácter independiente ha ayudado a que otros directores de la misma corriente como Noah Baumbach o Roman Coppola, se junten en este emotivo movimiento de hacer cine muy introspectivo y de una calidez evidente.

Anderson ha establecido un espacio de vendimia de los años 70’s a través de su fotografía, su música, sus historias, con una naturaleza impecable y estableciendo un equipo de trabajo muy sólido a todo nivel. De esa forma su reparto lo encabeza su actor fetiche Bill Murray, Jason Schwartzman, Willem Dafoe u Owen Wilson -quien a veces incluso pertenece al equipo de escritura-, Robert D. Yeoman en la cinematografía, Alexandre Desplat y Mark Mothersbaugh (Devo), así como Dylan Tichenor en montaje, que vuelve al equipo después de trabajar con el director en The Royal Tenenbaums.

Moonrise Kingdom es una grata sorpresa en nuestras recientes noticias del cine. El director ha estado en boga gracias a varios proyectos que le han ofrecido, más a nivel comercial, y satisfactoriamente se dirigió hacia otro proyecto original, más de su estilo y con la honestidad de su trabajo sin decaer en lo iconoclasta o repetido. Ahora bien el reparto es absolutamente refrescante ¿qué tal las aparicienos de Bruce Willis, Edward Norton o Harvey Keitel?

Kara Hayward (Suzy)
Jared Gilman (Sam)
Bruce Willis
Edward Norton
Tilda Swinton
Bill Murray
Frances McDormand
Jason Schwartzman
Harvey Keitel

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3D, Action, Adventure, Animation, Chris Miller, Comedy, Epic, Fantasia, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Phil Lord, Psychedelia, Romance, Sci-Fi, Storytelling, Thriller, Vacacion

Cloudy with a Chance of Meatballs

Tal vez, esta peli es la peli con el título menos atractivo de toda la decada. Cloudy with a Chance of Meatballs o como la trajeron a Colombia, Lluvia de Hamburguesas, no sólo no es atractivo sino que sumado a los cortos prácticamente la historia está contada.

Por eso no la quise ver en salas el año pasado y me aguanté las ganas hasta que la pasaron en TV e incluso la grabé a regaña dientes porque no estaba muy seguro de verla aún. Lo que si no me esperaba es que Phil Lord y Chris Miller nos trajeran un proyecto tan extraño. Entre líneas, es una historia que ya ha sido contada con anterioridad, el niño que es diferente, que es aislado y deja de ser popular, que crece y es admirado por la comunidad, eso es por lo menos lo que nos trajo el corto de la peli. Sin embargo sobrevenir a toda esa chifladura que es esta peli es bastante improbable.

Varias cosas me sorprenden de este proyecto, uno puede ser el hecho de estar nominado en los Annie Awards, Golden Globes, Satellite Awards, Broadcast Film Critics Association Awards y que al final saliera blanqueada. Ni un premio o ningún reconocimiento me parece sorprendente. El 3D es alucinante en narración, en arte, en vaporosidades, en cinematografía, en diseño de personajes qué tal los “ratájaros“, una estraña mutación entre ratas y pájaros que acechan desde los aires cualquier pedazo de queso. Excelente.

El reparto pareciera sacado de un especial de Saturday Night Live, Bill Hader, Andy Samberg, Will Forte, Neil Flynn al lado de ellos Anna Faris, Benjamin Bratt, Al Roker, Neil Patrick Harris, Bruce Campbell, Lauren Graham, James Caan y como invitado musical Mark Mothersbaugh (Fanboys, The Life Aquatic with Steve Zissou, Welcome to Collinwood, The Royal Tenenbaums, Rushmore) para el desarrollo de toda la música original.

La peli tiene cosas muy bonitas pero definitivamente lo que más me gustó fue el personaje que interpretó Mr. T, Earl Devereaux, un policia negro, que siempre anda en pantaloncitos calientes, muy orgulloso de su profesión, muy correcto y con un sentido casi arácnido para detectar que algo está saliendo mal.

Lamento no haberla visto en cine pero es que no había forma de saber que la peli iba a ser tan buena.

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Adventure, Auteur, Miguel Vaca, Movie, Vacacion, Wes Anderson

The Life Aquatic with Steve Zissou

The Life Aquatic of Steve Zissou

Ya saben que adoro las pelis de Wes Anderson, anoche me repetí The Life Aquatic of Steve Zissou estrenada en el 2004 pero esta vez la ví en versión Criterion Collection con la única intención de encontrar qué hace que una peli de Anderson le pertenezca en estilo y apariencia; me dí cuenta que su estilo ha madurado con el paso de los años, el perfecto ejercicio y la experiencia de su ópera prima (Bottle Rocket de 1996, Rushmore de 1998 y The Royal Tenembaums de 2001).

A continuación, y basado en esta peli, enumero lo que para mi es el estilo de Wes Anderson, no en orden de importancia ya que cada punto es sinérgico y la ausencia de cualquiera de ellos afectaría el producto final.

Hay algo que define las pelis de Anderson (que se mantiene incluso en The Darjeeling Limited de 2007 y Fantastic Mr. Fox de 2009) y es la inclusión de Bill Murray como su actor fetiche. Kumar Pallana había estado en sus tres pelis anteriores pero se ausentó en esta y en Fantastic Mr. Fox; Owen Wilson se ausentó en Rushmore al igual que su hermano Luke Wilson; Angelica Houston sólo aparece desde The Royal Tenembaums aunque sea ya una parte importante del equipo. Bill Murray por el contrario no aparece en la versión original de Bottle Rocket de 1994 ni en su reprodución en largometraje dos años después pero a partir de Rushmore se hace parte importante del equipo (creo que si se hubieran conocido para el primer proyecto de Bottle Rocket igual hubiera sido amor a primera vista entre ellos y hubiera participado sin dudarlo. Me arriesgo a decir que si eso hubiera pasado de pronto el papel de James Caan hubiera tambaleado un poco). Y es que Bill Murray no sólo actua en las pelis de Anderson, él es un bastión importante que resuelve tomas, es propositivo en argumentos, improvisa de la forma correcta para el proyecto y se desenvuelve en el contexto como pez en el agua 🙂 Bill Murray es un caballero que mantiene un ambiente feliz y cómodo para todos.

Ya habíamos tocado el tema de Bill Murray en Broken Flowers de Jim Jarmusch y su forma característica de repetirse, de sus excelentes repertorios cuando encuentra el perfecto guión y/o el ambiente adecuado. En esta peli Murray interpreta un documentalista acabado egocéntrico, pretencioso que trata de reinventarse porque se está perdiendo en su baja autoestima. La presentación de su obra más reciente lo dejó sin su mejor amigo Esteban du Plantier interpretado por Seymour Cassiel y esto lo involucra en la búsqueda de un tiburón tigre con la firme y poco científica intención de aniquilarlo, así sea el único de su especie. La peli se trata entonces de la filmación de este documental y de esa forma se sigue mostrando todas las calidades de Wes Anderson como realizador.

El siguiente punto que me gustaría analizar es la música que ha estado a cargo de  Mark Mothersbaugh, líder de la banda Devo que conformó en los 70’s con su hermano Robert. Mothersbaugh ha colaborado desde siempre y hasta este, su último proyecto con el equipo. Es un hombre bastante recorrido en el campo de la composición, su gran aporte a las pelis es el perfecto conocimiento del gusto de Anderson, caracterizado por melodías festivas con instrumentos de tono alto, algo barrocas con el uso de un clavicordio para Rushmore, definitivamente sofisticadas y clásicas para The Royal Tenembaums y muy pero muy sencillas y básicas para The Life Aquatic of Steve Zissou, muchas de estas tonadas son respaldadas por mini Casios que dan la sensación midi de un juego de video, un poco más ligero y dinámico que el género de sus antecesoras. Al final la peli tiene una caracterización de aventura y para las escenas de acción se usaron trombones, orquestaciones bajas, profundas, entregando un halo de suspenso al proyecto. Esta peli tiene otra gran característica a nivel musical y es la presencia de Seu Jorge quién interpreta a Pelé Dos-Santos, en la peli uno más de la tripulación, en la realización, el encargado de la interpretación de la banda sonora, un repertorio de muchas canciones de David Bowie cantadas en portugués con una profunda melancolía y tan sólo una guitarra acústica para su interpretación, que dan la sensación de una misma tonada durante toda la peli. Ahora bien, si se le suman el par de canciones originales del mismo David Bowie, el caastañeteo de Paco de Lucía, un par de tonadas de Sven Libaek y las creaciones de Mothersbaugh, al final, el resultado es una gran banda sonora.

Algunas características son más evidentes que otras, al final, unas se perciben como condimentos del plato gracias a su perfecta armonía con el resto del producto. Por ejemplo, es una característica desde siempre el constante uso de la fuente tipográfica Futura para relacionar temas de los protagonistas (así como sutiles diferencias de fuente para los antagónicos), una ambientación con colores saturados evocando sensaciones de los 70’s o una sensación surrealista del mundo basado en ilustraciones de su hermano Eric Chase Anderson, gran responsable del diseño del entorno; en The Royal Tenembaums se hizo evidente en el estudio de Richie Tenembaum pues tenía caricaturas de su papá como mural de sus paredes. En esta peli el presupuesto le permitió ilustrar el interior de un barco y volverlo el set de grabación permitiendo unas secuencias de cámara sencillamente geniales y con una sensación de continuidad fantástica.

Es realmente divertido descubrir qué hace diferentes las pelis de Anderson, podríamos continuar con comunicación de cámaras de bruscos paneos en vez de corte de planos, acercamientos que gracias al grano de la película ensucian el cuadro, acucioso sentido por el más mínimo detalle como el caso particular de los títeres de la peli sutilmente irreales o la diferencia sustancial en cada uno de los gorros de la tripulación (unos tienen pompones, otros no, unos tienen semáforos bordados, otros son atuendos religiosos de musulmanes ortodoxos) o algo tan sencillo como la ayuda para escribir la obra con alguno de sus amigos de una manera sencilla y fabulezca (antes los hermanos Wilson, en esta ocación con Noah Baumbach). Pero lo que no se nos puede escapar es que lo que verdaderamente hace especial cada una de estas pelis es el ímpetu, la frescura, el entusiasmo, la fantástica perspectiva del mundo, de este niño de cuarenta años.

Ya para finalizar, quiero destacar la espléndida y sobresaliente caracterización de Willem Dafoe como Klaus “Klausy” Daimler un conmovedor alemán, leal a su líder Steve Zissou que lo aprecia casi como padre y lo secunda incluso en sus errores, un personaje tan enternecedor como humano que logra robarnos más de un par de sonrisas, de nuevo, de una forma muy sofisticada y elegante. Un aplauso para el resto del reparto que se enfrascaron en esta aventura Andersiana y que parece estarían felices de repetir en otra oportunidad: Cate Blanchet, Michael Gambon, Noah Taylor y Jeff Goldblum.

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