Drama, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Robert Zemeckis, Storytelling, Thriller, Vacacion

Flight

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Es curioso pero esta es la primera vez que hacemos una entrada completa sobre una cinta de Robert Zemeckis -no soy fanático del realizador pero tampoco es que me caiga mal-. El problema sencillamente es que ha dedicado su tiempo en Hollywood a producir y no ha dirigido mucho desde entonces. Su último proyecto fue A Christmas Carol que fue una forma divertida de ver otra vez el cuento de navidad de Charles Dickens esta vez con un soberbio Jim Carrey como Scroodge -casi tan bueno como Bill Murray en Scroodged– y antes de eso Beowulf y The Polar Express. Desde esa perspectiva Zemeckis no se envolvía en una producción con todas las de la ley desde hacía doce años.

Desde mi forma de verlo, Flight es la oportunidad de dos grandes para trabajar en equipo en un proyecto cinematográfico. Denzel Washington y Robert Zemeckis. Esa es suficiente razón para ir a cine a verla pero además la cinta está nominada a dos Oscar y en temporada de premios hay que verlas todas para juzgarlas lo más honesto posible.

Whip Whitaker es un capitan de una aerolínea promedio que pilotea vuelos comerciales con una intensidad promedio de 30 vuelos por semana -nunca pude entender si realmente se llamaba así o era un apodo con el que se lo conocía y se había vuelto un epónimo de su perfil; en fin, no es tan importante-. Dicen que el desgaste mental y físico de un piloto es extraordinario y Whitaker saciaba sus tensiones con drogas y alcohol. Todo el mundo alrededor suyo lo sabía pero sus vuelos estaban por encima de la norma en cuanto a desempeño positivo. La historia se centra en el evento en el cual su avión falla, en condiciones climáticas extremas, prácticamente se rompe y Whitaker realiza una hazaña tan descabellada y de tales proporciones que se pone en la mira de todos los juicios cuando logra salvar a casi todos los pasajeros, incluida la tripulación.

Rápido. Trama, todos sabemos que Whitaker estaba bajo los efectos del alcohol en el momento del siniestro, incluso la noche anterior casi sin dormir sobrepasó cualquier nivel permitido de alcaloides y alucinógenos para un viaje en carro. Conflicto, su hazaña en el aire no pudo ser repetida por ningún otro piloto sobrio, la posibilidad de que sólo él y en ese estado hubiera podido salvar el vuelo cuestionan la lógica de cualquier juicio sin embargo también alimentaron la soberbia de Whitaker. Resolución, tal vez el tema más complicado de la peli y es donde más falla, para mi, es en la resolución del conflicto. Zemeckis define este proyecto como el preciso y más ajustado para él, ya que se define él mismo como un alcohólico y un piloto retirado. Esa visión de alguna forma influye en la historia con una determinación maniqueista y de conciliación divina, que para Zemeckis puede ser perfecto pero nubla su juicio y trasciende la historia a otro nivel que ya no es tan divertido.

El planteamiento de la cinta no es nada diferente a espectacular. Desde que Whip Whitaker empieza a soplarse las primeras líneas de cocaína hasta que el avión aterriza de barrigazo, es una tensión vertiginosa que parece no acabar. A diferencia de muchas escenas estresantes, Zemeckis le apunta a momentos completamente inteligibles, con movimientos calmados de cámara y una pantalla que nos pone en una situación incómoda de voyerismo en el siniestro. La actuación de Washington es bárbara y completamente merecedora de su nominación. El resto de la peli está bien. El reparto redondeado por Don Cheadle, John Goodman y Kelly Reilly hacen un buen trabajo aunque sí nos quedamos pensando que, si bien la Reilly es hermosa y llena la pantalla con su exquisita melena roja, no tiene mucho sentido en el desarrollo de la historia; un buen ejercicio es imaginarse la peli sin Nicole (el personaje que interpreta Reilly) y no pasa nada en su ausencia, un decorativo que bien puede estar de más.

Flight es un buen promedio de lo que hemos visto de los Oscar pero no van a ser sorpresa ni lograr más de lo que ya alcanzaron. Sus nominaciones son suficiente reconocimiento.

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Andrés Baiz, Colombia, Indie, Latin, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion, World

La cara oculta

Andrés Baiz director de Satanás en 2007 vuelve con la segunda pieza de su ópera prima, La cara oculta. Un thriller de suspenso donde Adrián un catalán recién llegado a Colombia es escogido para dirigir la Orquesta Filarmónica de Bogotá pero debe lidiar con la extraña desaparición de su novia Belén, también catalana, que se vino detrás él enamorada. Un extraño video, una puerta trabada y Fabiana, una nueva conquista de Adrián, completan los elementos de la trama que se ensortija de manera agradable hacia un desenlace inesperado, bien logrado. El reparto está conformado por Martina García como la tercera rueda en el triángulo amoroso, Quim Gutiérrez como Adrían y Clara Lago como Belén.

La peli es sin embargo un sistema inconsistente que contrasta buena factura con errores muy inocentes. Por un lado, maneja una excelente fotografía y un excelente manejo de cámaras pero hay dos o tres ocasiones donde se fuerzan las tomas y la secuencia termina por perder sentido. Me pareció que las escenas de Martina semidesnuda son excesivas y en demasiadas oportunidades inoficiosas; sí, es bonita, sí, son escenas naturales donde una pareja no es mojigata y no se están cubriendo uno del otro pero la naturalidad se sobreactuó y le quitó tensión a las escenas de suspenso como por ejemplo el baño que pudo haberse resuelto de muchas otras maneras. Al final, el homenaje que se le hace a Hitchcock es acartonado y no muy audaz, al realizador le faltó revisar el ejemplo sobresaliente de Robert Zemeckis con What Lies Beneath donde las alusiones a Psycho estuvieron exquisitamente realizadas y la tensión se sentía a flor de piel.

Otro punto, importante es el sonido. Mientras la edición musical de Federico Jusid se siente bastante profesional y la dirección de Baiz sobre Quim Gutiérrez es muy buena por su parte el diseño de sonido estuvo patético. Por un lado el perro no estaba entrenado y su actuación se vió la mayoría de las veces fuera de cámara con una grabaciones de muy mala calidad, la ambientación a veces era muy obvia y se hacia protagonista en las tomas -tema delicado en un elemento cinematográfico que por el contrario debe pasar desapercibido- y, finalmente, el doblaje era tenaz mientras en algunos puntos se sentía que fue hecho 100% en un estudio sin absolutamente nada de ambientación natural en el caso de la matrona alemana hubo momentos donde sin abrir la boca su diálogo aparecía en escena, y no me refiero al efecto que usa reiteradamente Oliver Stone en sus piezas para demostrar la neurosis de sus personajes con planos de bocas cerradas y sonido fuera de cámara, era claramente una falla en la sincronización de las voces, las bocas y una obvia falta de material para editar en el montaje.

La cara oculta nos muestra a un Baiz más maduro, con dominio de sus funciones y donde se nota estuvo muy atento en la dirección de sus actores, la supervisión de la dirección de arte, la edición de música original y la fotografía que al final son aspectos muy buenos dentro de la peli. La vaina es que su esfuerzo contrasta con errores muy tontos e inocentes que opacan su desempeño general. Su mayor desacierto es Martina García, una niña que no modula, que no entona, que no transfiere la esencia del personaje al público y todo su peso dramático en la historia es botado a la basura. Si ella fuera un personaje secundario estaríamos hablando de un evento desafortunado pero es protagonista, ella es en si misma la historia y parte vital del giro dramático de la trama, entonces la baja calificación de su actuación socava directamente los fundamentos de la cinta.

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Actor, Auteur, Comedy, Drama, Emir Kusturica, Folk, Indie, Miguel Vaca, Movie, Romance, Srpskog Filma, Storytelling, Vacacion, War, World

Underground

Esta es la tercera peli de Kusturica que me veo. Underground es de 1995, ganó Palma de Oro en Cannes e igualmente fue nominada en los César y en los Spirit por sus logros cinematográficos. Como les dije anteriormente estoy en una maratón con este serbio en vista que me topé con cinco de sus pelis en Cuevana, esta en particular me la recomendó Esteban Orozco porque la describía como un monstruo de peli y no podía estar más acertado.

Ya me voy acostumbrando a su comunicación, cada vez le cojo más ideas al aire y cada vez sus símbolos son más claros en la medida que recorro su cinematografía. Definitivamente, un ingrediente característico de Kusturica es el humor. Una peli sin exageraciones, sin personajes voluminosos y, como lo decía el buen amigo Juan Almonacid, sin su fijación con los animales no es una peli de Kusturica. Esta en particular, comparándola con Gata negra, gato blanco que me ví primero, tiene unos personajes peculiarmente pintorescos, héroes de la patria, folclóricos y con un elemento muy divertido: Los instrumentos de viento de metal. En algún momento entran a participar en la cinta pero de resto parecen una referencia directa de la farra y la borrachera. Encontrados en lugares poco usuales, siguiendo a los personajes por las tomas y saltando el eje cada vez que se lo permiten, no son más que la justificación de esta dulce metáfora (en Gata negra, Gato blanco de pronto también se recoge esta figura cuando por ejemplo el viejo cuelga a los músicos en un árbol y estos empiezan a tocar como si nada).

Sin embargo, Underground siendo una farsa no es una comedia como Gata negra, Gato blanco, es una trágica historia sobre el abuso de poder y la corrupción. Sobre los dolores de la segunda guerra mundial, su continuación no sólo en el periodo de Tito sino su decadencia y completa desfiguración en las guerras bálcanicas que dieron lugar a la miniaturización de la antigua Yugoslavia en Serbia, Bosnia, Bosnia-Herzegovina y Croacia. Es un clamor por los horrores de las tiranías-dictaduras y como la antigua Yugoslavia las sufrió desde la década de los 40’s. Se vale del cine mismo para narrarlo, la figura del uso de imágenes de archivo montándole secuencias filmadas por el realizador como vimos recientemente en The Unbearable Lightness of Being de Kaufman abundan de manera animada en el paso del tiempo o en otras escenas logra involucrar de la misma forma a su protagonista Marko con personajes y momentos históricos como bien lo hiciera Robert Zemeckis en Forrest Gump.

Muy dura pero a la vez muy esperanzadora y optimista, el pueblo bálcanico podrá sufrir lo que sea pero sus matrimonios, su música, sus bailes, su tradición es lo que lo salva y Kusturica está ahí para hacérselo recordar a la gente y al mundo. En muchas ocasiones me topo con unos personajes tan zafados, tan poco ortodoxos que un aire costeño colombiano pareciese que los rigiera. Son muy parecidos en esa idiosincrasia y por lo mismo se hacen tan cercanos. Esta peli imperdible.

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