Actor, Comedy, Drama, Folk, Hollywood, Indie, Joseph Gordon-Levitt, Miguel Vaca, Movie, Romance, Storytelling, Vacacion

Don Jon

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Por obvias razones Don Jon ha sido promocionada como el debut de Joseph Gordon-Levitt como director y como escritor de una pieza cinematográfica. Más que un golpecito en la espalda y un reconocimiento por haber logrado una pieza de buena calidad en el primer intento, Don Jon es una gran peli y permite entrever un gran futuro para el actor que puede armar una carrera diferente con este nuevo enfoque -más aún cuando en las últimas semanas nos enteramos que Warner Bros. acaba de confiarle nada más y nada menos que el comic de Sandman para que lo dirija y lo protagonice-.

Don Jon es la historia de un trabajador de bajo perfil de Nueva Jersey que está en plan de conquista todas las noches en Nueva York, con muy buena fortuna. De esta forma su historia es la de un mujeriego, que usa a las mujeres, las desprecia, las despacha y continúa aconsejando a sus seguidores en narración constantemente durante toda la peli; el giro en el planteamiento es que a pesar de su éxito con las mujeres y el constante sexo que mantiene con ellas -en gran diversidad y en gran cantidad- su satisfacción sólo es alcanzada con el alto nivel de pornografía que consume diariamente; todo su universo entra en crisis cuando conoce a Barbara, quien le pide que avance en su carrera profesional tomando clases nocturnas, se ejerciten juntos, siga siendo muy considerado y, tácitamente, le pide que sólo tenga ojos para ella después de su primera relación sexual, lo cual él cumple pero no a cabalidad como ella quisiera; cuando en un intento de continuar su vida alterna de sexo real y pornografía es descubierto por Barbara, él niega su condición y dice que nunca más va a volver a hacerlo. Lo cual es falso. Cuando recae en la pornografía y es nuevamente descubierto evidencia una adicción que le ayuda a entenderse, a entenderla pero sobre todo a entender mejor la relación amorosa con otras mujeres.

Don Jon es una comedia romántica independiente, con esto lo que se afirma es que no es una historia romanticona entre dos personas que están destinadas a quererse sino que por el contrario surge algo de drama y no necesariamente hay un final feliz de los que estamos acostumbrados en Hollywood; ejemplos de estas historias y sus conmovedores relatos los hemos tenido a la mano con Safety Not Guaranteed, Seeking a Friend for the End of the World o Celeste & Jesse Forever.

Don Jon no sólo es divertida, entretenida y audaz. Definiendo las labores de Joseph Gordon-Levitt en la pieza tiene varios puntos en consideración; el mismo Gordon-Levitt desarrolla un personaje honesto, con un perfil claro y un desempeño impecable a nivel de vestuario, maquillaje y tono de voz; su compañera de aventura es Scarlett Johansson que al igual que el protagonista describe un tipo de personas que nos parecen de ficción cuando alguna vez ojeamos «realities» como Jersey Shore pero que existen y a veces es muy complicado retratarlos sin que se vean como caricaturas y este no fue el caso; en general, todo el resto de su reparto (Julianne Moore, Tony Danza, Glenne Headly, Brie Larson) no se excede en sobreactuaciones -de pronto se explota un poco de más el tema del estereotipo de Nueva Jersey– pero es consistente y se encuentra armonía en cada uno de los personajes-. Esto quiere decir, que Gordon-Levitt no se limitó solamente a estar detrás de cámaras definiendo las escenas que quería sino que cumplió una labor titánica de dirigir a sus actores en el punto que él los quiso y fue capaz -que es uno de los logros más grandes- de mantenerlos en sincronía sin que ninguno se adelante o se aparte; la historia es interesante y cómo rompe la cuarta pared en la narración es punto innovador, para dejar de ser un narrador protagonista en primera persona y ser simplemente un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos pero que ya no es consciente de su destino sino que crece a medida que avanza; este tipo de figuras pueden ser tomadas como «choco-locuras» del hombre encargado de su pieza para hacerse lucir pero en esta peli se llega a este punto mediante una evolución programada y, de nuevo, armónica.

Cerrando el tema de la producción, la fotografía y la iluminación de la cinta son cuidadosas, atractivas y muy bien logradas, el responsable Thomas Kloss; siendo el montaje lo más atractivo y lo que nos deja más boquiabiertos dentro de la pieza porque nos permite observar tranquilamente las actuaciones, la fotografía y el resto de la producción, un gran trabajo sin duda de Lauren Zuckerman, es muy grato encontrar a un gran conocido como lo es Nathan Johnson; Johnson ha trabajado casi que invariablemente y como sello de todas las pelis de su hermano Rian Johnson (Brick, The Brothers Bloom y recientemente Looper); es interesante que con el genio influenciador de este compositor, la música permanece excelentemente al margen, acompañando pero no sobrecogiendo demasiado.

Gordon-Levitt ha recibido un par de elogios de círculos independientes de la industria, y a pesar de haber concursado oficialmente en Sundance sin mayores reconocimientos, su gran esperanza se encuentra en los Spirit donde está nominado como mejor primer guión. Un reconocimiento que sin duda lo pondría muy alto en este nuevo punto de su carrera.

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Auteur, Comedy, David Gordon Green, Drama, Folk, Hollywood, Indie, Internet, Miguel Vaca, Movie, Romance, Storytelling, Vacacion

Prince Avalanche

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Esta peli sólo es definible como hermosa. Su música (Explosions in the Sky, David Wingo), sus encuadres, sus colores, su fotografía (Tim Orr), sus locaciones (Joshua Locy) son una exaltación de la sensibilidad y la conciencia de la belleza en la naturaleza. Podría ser clasificada como una road-movie pero no cumple con el principio de salir de su casa hacia una aventura por un camino aunque en su trayecto los personajes de Prince Avalanche si alcanzan un conocimiento superior y una enseñanza. Pueda ser que para algunos de nosotros sea extraño ver a David Gordon Green haciendo este tipo de piezas porque lo reconocemos por Pineapple Express, Your Highness o incluso Eastbound & Bound pero para sus fanáticos más fervientes, aquellos que lo acusaron de vendido y traidor al hacer precisamente este tipo de productos en Hollywood, no es para nada insólito que haya vuelto a sus raíces.

Entonces, aun sin poder verlas, hice mis averiguaciones y al parecer Snow Angels, Undertow o George Washington son unas cintas de un poder dramático increíble y que nada tienen que ver con las ya nombradas piezas de explotación que ha venido realizando.

Prince Avalanche es protagonizada por Paul Rudd y Emile Hirsch quienes interpretan a un par de trabajadores que pintan los separadores de una vía en Texas después de los famosos incendios forestales de 1987. Alvin (Rudd) es un hombre dedicado a su trabajo que abraza la soledad temporal que el oficio le provee para reflexionar sobre su existencia; es como él mismo dice un príncipe regocijándose en sus dominios; aunque es preciso que hay una diferencia clara, en cierta forma también se define como un hombre solitario que le escribe a su mujer, un fantasma del cual está profundamente enamorado, sólo para tratar de no volverse loco y poder seguir trabajando tranquilo; es tan seguro de si mismo como estricto y cree fervientemente que eso es lo que lo ha sacado adelante y así que le da trabajo a su cuñado Lance (Hirsch) para también ayudarlo, alejándose de las singularidades de su persona; Lance es inmaduro, inseguro y aventurero; su relación con las mujeres es enfermiza y las objetiviza sin conciencia del daño que les hace; el diario vivir de este par se vuelven “Las Aventuras de Alvin y Lance”, las aventuras quijotescas en el principado que ha creado Alvin para Lance con borrachos, fantasmas, amores platónicos y alcohol, «The Adventures of Prince Avalanche».

Más que un drama, Prince Avalanche es una comedia indie -¿recuerdan cuando hablamos de Celeste and Jesse Forever, de Seeking a Friend for the End of the World o Safety Not Guaranteed?-, con profundas reflexiones existenciales, con intensos tonos de dramatismo pero que auténticamente es simpática y graciosa; Prince Avalanche es capaz de conmover y hacernos reír mientras contemplamos la belleza de sus 90 minutos.

Corta, directa y exquisita, la última peli de David Gordon Green participó oficialmente en La Berlinale de este año donde ganó Oso de Plata a mejor director y estuvo nominada al Oso de Oro; sin duda una gran pieza que pone a Gordon Green de vuelta donde sus fanáticos lo reclamaron y que le abre camino a Joe, una historia ala Mud sobre un niño y un exconvicto que le ofrece un rol paterno poco ortodoxo.

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Canadians, Comedy, Folk, Indie, Melodrama, Michael Dowse, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion, World

Goon

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Si alguien esperara que esta peli protagonizada por Sean William Scott sea una comedia tipo como las que ha venido desarrollando a lo largo de su carrera podría quedar muy decepcionado o gratamente sorprendido. Goon de Michael Dowse puede ser muy parecida a Seeking a Friend for the End of the World, sobre todo en lo que hablamos de una comedia independiente donde uno no sabe cómo definirla porque tiene muchos matices que la definen. En esa categoría también caben Seven Psychopaths que termina siendo un thriller, de cine negro y gangsters, Barney’s Version que es una emotiva biografía, Four Lions cargada de contenido político o Bernie que es una especie de docudrama.

Sean William Scott interpreta a un norteamericano promedio que se autodefine como imbécil, idiota o estúpido. Sus padres no están muy orgullosos de él, ni de sus logros pero sobreviven el día a día. A Scott le gusta el hockey y un día cualquiera ve reveladas sus capacidades cuando enfrenta a un ordinario jugador de este deporte que alega improperios homofóbicos ofendiendo a su hermano. Ese día además llamó la atención del entrenador del equipo local y todo su espectro cambió. Empezó a entrenar para patinar mejor y logró un cupo para jugar en un equipo de primera categoría.

Scott en realidad interpreta a un dulce, educado e inocente joven que ha sido menospreciado, sólo quiere hacer las cosas bien entendiendo sus limitaciones. Bowse es un director canadiense que logró filtrar su idea a una gran firma distribuidora como Magnet Releasing -brazo alternativo de Magnolia Pictures– con la suerte que la respuesta del público y la crítica fue muy buena y le permitió: Rearmar el equipo de escritores originales -incluido Jay Baruchel que también actúa en la cinta-, de pronto volver a llamar el reparto original y lanzar una franquicia de material original que es toda una proeza en esta época de la industria donde todo son versiones, enlatados y contenido trillado.

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Actor, Comedy, Exploitation, Hollywood, Indie, Lorene Scafaria, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Road Movie, Romance, Sci-Fi, Thriller, Vacacion

Seeking a Friend for the End of the World

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Hay una cosa que me encanta de las comedias indies y es que uno nunca puede definirlas como comedias, dramas, suspenso o serie B pues sencillamente tienen de todo. Seeking a Friend for the End of the World es el caso siendo una «road-movie», peli de catástrofe, drama, comedia romántica, thriller y una peli de apocalipsis.

Lorene Scafaria es su escritora-directora. Seeking a Friend es su primera pieza pero su -también corta- carrera cinematográfica en Hollywood se desarrolló primero como actriz y escritora. Su historia tiene un encanto cercano con The Tree of Life y Melancholia a nivel de inevitabilidad. Plantea el fin del mundo y lo incapaces que somos de cambiar semejantes hechos. La peli entonces es una cuenta regresiva sobre la premisa de una catástrofe.

En general, raya en lo cursi. Bastante. Pero es honesta y cumple su promesa lo cual la hace grandiosa y desgarradora. No logró sacarme lágrimas pero si me hizo un nudo en la garganta. Keira Knightley lo hizo bien aunque se notaba que había momentos de improvisación donde sencillamente se sobreactuó y Scafaria no supo controlarla -por ejemplo, la última llamada a su familia, donde el tono se volvió agudo, no había pausas de interlocutor a interlocutor y todo parecía un gran y molesto melodrama-. Por su parte, Steve Carell mantuvo un perfil bajo, apesadumbrado, oscuro, casi deprimido y desolado. Un desempeño que aunque no es al que nos tiene acostumbrados tampoco es que sea demasiado sobresaliente. Su contraste con la euforia del fin del mundo hacía su rol gracioso, me recordó mucho a Will Ferrell en Everything Must Go.

La historia está repartida en tres actos que definen su estructura narrativa. Primer acto, el mundo se va a acabar; quedan tan sólo veintiún días. Carell tiene el peor trabajo en estos momentos siendo un agente de seguros de vida. El segundo acto, los protagonistas se juntan y aparecen sensaciones de desespero, frenesí y negación; quedan catorce días. Lo más increíble es el giro que da el guión con esta excusa perfecta para ser y decir todo lo políticamente incorrecto que se nos ocurra, de cualquier forma y en cualquier sentido. La cinta se vuelve «road movie». Finalmente, tercer acto; quedan menos de doce días. Melancolía. Aparece el último protagonista -secundario-, Martin Sheen en un papel importante para el desenlace manejado visceralmente por la realizadora.

Aunque sensiblera, es un gran logro haber mantenido el tono oscuro dentro de la comedia y la premisa del principio. La están rotando en este momento en salas.

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