Adventure, Benh Zeitlin, Drama, Fantasia, Folk, Indie, Miguel Vaca, Road Movie, Short Film, Storytelling, Thriller, Vacacion

Glory at Sea

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Estando en producción de Beasts of the Southern Wild, Benh Zeitlin se sentó con Ray Tintori y aprovecharon cámaras, vestuario, personajes para crear este cortometraje sobre las inundaciones en Nueva Orleans. En este sentido es muy parecido al Hotel Chevalier de Wes Anderson que con Schwartzman escribieron un pequeño prólogo de Darjeeling.

Zeitlin, a diferencia de Anderson, escribe un corto aislado. No tiene relación directa con la historia Beasts of the Southern Wild a no ser por la temática de las inundaciones en el sur. Glory at Sea cuenta la historia de Jake un expulsado de las profundidades del océano que se encuentra a un grupo de afligidos a las orillas del mar. Dichas personas están en duelo por sus seres queridos, perdidos en las recientes marejadas. Jake los convence de volver a aquellas profundidades donde él fue testigo se encuentran atrapados, profundidades que a la postre descubriremos como las entrañas del mismísimo Hades donde reposan los muertos.

Glory at Sea es un corto sencillo, bonito y fácil de digerir. Muy bien elaborado y con una sutileza casi poética en sus figuras. Zeitlin lo puso a concursar en cuanta ceremonia se le ocurrió y gracias a ello -y obviamente a la calidad de la pieza- ganó mejor cortometraje en los festivales de cine de Woodstock, Nueva Orleans, Boston Independent y South by South West, entre otros.

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Adventure, Auteur, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Vacacion, Wes Anderson

Moonrise Kingdom

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Por fin llegó a nuestra cartelera comercial la peli indie más esperada del año, Moonrise Kingdom de Wes Anderson. Lanzada oficialmente en Cannes del año pasado y estrenada en Estados Unidos en junio, desde la primera vez que vimos su corto hemos estado aguardando por su llegada casi un año -a decir verdad, yo hice mi pedido en Amazon a principios de noviembre previendo que de pronto no la trajeran como sucedió con Fantastic Mr. Fox y el disco llegó mucho antes de su estreno en salas, sin embargo, sabiendo que se aproximaba su proyección, perseveré hasta que por fin la vi anoche-.

Hay muchas formas de observar esta pieza; esta entrada -que se refiere a la primera vez que la vi- se centra en la bella artesanía que nos deslumbra al ser proyectada. Una gran artesanía en la cual intervienen muchas personalidades importantes en la industria de Hollywood. El primero sin duda debe ser su compañero -casi hermano- Robert D. Yeoman. Un cinematógrafo que lo ha acompañado desde Bottle Rocket y que ha interpretado su visión de una forma tan simbiótica que encontramos en cada cuadro desde su ópera prima una rúbrica de este magnífico equipo. Cuando la cinta empieza, los colores saturados, cálidos y estridentes combinados con esos movimientos específicos de cámara sentimos una estética de belleza cercana y reconocible, la del universo del realizador. Tal vez la calidad de la producción, la temática o la agenda misma lo apartó por un instante de Anderson en Fantastic Mr. Fox pero -si me permiten la cacofonía- es fantástico tenerlo de vuelta.

Sabemos que Anderson es por excelencia y naturaleza un contador de historias, un escritor-director que ha logrado hacerse a una posición prestigiosa desde la independencia de sus creaciones. Pero nunca ha estado solo en el equipo de escritura, su pareja más notable ha sido hasta ahora para mí Owen Wilson pero también lo han acompañado Jason Schwartzman, Noah Baumbach y Roman Coppola. Al igual que Yeoman, Coppola se apartó desde The Darjeeling Limited y volvió para escribir esta hermosa historia. Hermosa y de doble filo. La historia se basa en la relación de dos jóvenes doceañeros que huyen de sus hogares por inconformidad y desatención. Suzy (Kara Hayward) es introvertida, entusiasta de la literatura y la música, Sam (Jared Gilman) es campista Khaki del Campamento Ivanhoe. Ambos se recluyen por consentimiento mutuo en una ensenada que nombran como Moonrise Kingdom. Sin embargo, y a pesar de que la policía, los otros campistas y los padres de Suzy, los encuentran, en el poco tiempo que pasan solos hay serias alegorías sexuales que son muy interesantes -mi favorita por supuesto son los aretes de anzuelo que Sam le regala a Suzy y que para ponérselos literalmente tiene que romperse las orejas, delineando un fino hilo de sangre por su cuello; una alusión poética al quebranto de la inocencia o un poco más profundo a la pérdida de la virginidad-. Los diálogos forzados en un tono adulto y las figuras que acabamos de nombrar hacen pensar de pronto que los niños no son tan niños y que son instrumentos de una fábula para poder contar una historia de amor. En teoría, Moonrise Kingdom está basada en las experiencias propias del joven Anderson relacionadas con su primer amor pero eso no significa necesariamente que haya sido en su niñez; el director se refiere a ella como una buena base de la historia real pero que es poco acertada a medida que se desarrolla la trama.

Moonrise Kingdom demuestra que Wes Anderson realiza, produce y desarrolla el casi extinto cine de autor. Un cine donde se dirigen actores, se cocinan experiencias y se dirige una orquesta cinematográfica. La última parte de la triada que define su estilo una vez estuvo ocupada por Mark Mothersbaugh pero el ex-Devo dejó un gran vacío cuando en The Darjeeling Limited no hubo partitura original. De ahí en adelante, la silla la llenó el maestro Alexandre Desplat que al igual que Mothersbaugh fue capaz de ambientar escenas de forma emotiva dentro de un ecosistema muy personal del autor sin llegar a las salidas fáciles e iconoclastas que de pronto llegamos a percibir en otros autores como Tarantino, Woody Allen o incluso Almodóvar. Para los ex-refousianos, esta cinta en particular puede llegar muy profundo al corazón cuando se entrañan las clases de apreciación musical con Monsieur Jeangros o la relación directa con el Carnaval de los Animales de Camille Saint-Saëns -la pieza Pianistes interpretada magistralmente por Leonard Bernstein la usamos en El Colegio como base de una presentación final de todo nuestro curso en segundo de primaria-.

No puedo realmente afirmar que Moonrise Kingdom sea mi peli favorita de Anderson. Sigo pensando que The Royal Tenenbaums es su gran obra maestra y que tanto The Darjeeling Limited como The Life Aquatic with Steve Zissou estuvieron cerca de sus talones pero lejos de su excelencia. Moonrise Kingdom es una gran cinta que mejora cada vez que uno la ve y con el tiempo se me hará entrañable, pero eso no lo supe sino hasta que la ví y por eso sería imperdonable que nos la perdamos en salas. En si misma es una serpiente de Ouroboros que se alimenta de cada una de las pelis en el portafolio de Anderson. La presentación, los escenarios y el discurso/apariencia de Bob Balaban son inspirados en Steve Zissou, Suzy es Margot Tenenbaum, Sam es un joven Max Fischer que en vez de clubes tiene insignias pegadas a su uniforme, y en su temática el sentimiento de orfandad (o por lo menos ausencia de figuras paternas) fue tomado de The Darjeeling Limited así como el sentido fabulista para poder contar una historia -de nuevo- no necesariamente para niños fue aprendido de Mr. Fox.

La pieza empieza a recoger sus frutos cuando los principales gremios de Hollywood la empiezan a colocar como punto de referencia. Edward Norton, Tilda Swinton, Frances McDormand y obviamente Bill Murray su actor fetiche conforman el reparto, pero es Bruce Willis quien empieza “a robarse el show” cuando es nominado en los Spirit de este año.

Valga la pena nombrar, así sea al final, a Eric Anderson, hermano del autor, que siempre lo ha acompañado en el arte de sus pelis y en las portadas que Criterion Collection redita de sus piezas así como los seis artistas que fueron encomendados para desarrollar los libros ficticios de Suzy; David Hyde Costello para «Shelly and The Secret Universe», Juman Malouf (su novia actual) para «The Francine Odysseys», Sandro Kopp para «The Girl from Jupiter», Collider para «Disappearance of the 6th Grade», Andrea Dopaso para «The Light of Seven Matchsticks» y Kevin Hooyman para «The Return of Auntie Lorraine».

Nota personal. ¿Qué opinan de la Futura en la cinta? Todas las pelis de Anderson manejan de forma acuciosa letras de la familia tipográfica Futura en todos los avisos, piezas impresas o referencias gráficas, sin embargo, aquí en Moonrise Kingdom no sólo aparece muy de vez en cuando sino que se hacen referencias a otras fuentes tipográficas igual predominando dos o tres fuentes, ¿cuál es su teoría?

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Another Earth

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Como ya habíamos visto anteriormente, Mike Cahill no debe ser confundido con el director de King of California. Al que hacemos referencia aquí es al co-escritor al lado de Brit Marling y director de la peli Another Earth, un exquisito argumental de ciencia ficción que ganó premio especial de jurado en Sundance este año, reconocimiento como mejor ópera prima y nominación en la sección drama del mismo festival.

La historia mezcla de una forma balanceada un drama de una joven menor de edad que tiene un grave accidente automovilístico en la cual nace una gran tragedia, todo por su grado de alcoholemia y su interés en ese fantástico nuevo evento: Una nueva Tierra que apareció en el firmamento.

La gran fuerza de la peli es que el tema de La Nueva Tierra es apenas una disculpa de fondo, el grueso es el drama de esta mujer aceptando su culpa y tratándose de perdonar. Lo hace muy interesante porque así es que son las verdaderas pelis del género que me gustan, dejando una inquietud en el aire sin necesariamente tener naves voladoras o extravagantes vestuarios de Jean Paul Gaultier. La pregunta aquí sería si cometemos los mismos errores en La Nueva Tierra o si tenemos la posibilidad de remediarlos de alguna forma. El final abierto influye aún más en la cuestión pero es imperioso que se vean la peli para poder discutir más a fondo el tema.

El desarrollo de los personajes es muy bueno, aunque ayuda mucho que el reparto escogido es bien empático; un gran logro de este director que se lanzó en 2004 con un documental llamado Boxer and Ballerinas y que ahora nos presenta su primer argumental de una profundidad impresionante. Los actores al lado de Brit Marling son William Mapother (Lost) como el maestro compositor -hay un fuerte estudio de la música y su composición en la peli, que es delicada y un personaje protagónico indiscutible-. La otra grata sorpresa es Kumar Pallana que no lo veíamos desde The Darjeeling Limited de 2007 o The Terminal de 2004, su papel no es protagonista pero su personaje es muy tierno y sus sentencias son contundentes. En teoría nos iban a traer esta peli en septiembre pero si pueden véanla en la primera oportunidad que puedan.

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The Darjeeling Limited

Esta peli es difícil para mi porque muta de vez en cuando.

Añoré mucho verla en cine en el 2007, no se cuánto pero fue demasiado. Me devolvía de mi viaje a Argentina y en el avión la estaban poniendo, creo incluso que sin subtítulos, no iba a aguantarme semejante escándalo: Una peli en una pantalla chirriquitiquita de baja definición y doblada al español. Apreté los ojos, mascullé oraciones hasta que al fin logré dormir, conciliar el sueño y olvidarme de la peli.

Después estuve esperado que los benditos distribuidores colombianos trajeran la peli y nunca fue. Luego, azares del destino trajeron consigo buena fortuna y logré encargarla por Amazon. Le puse demasiada fe, una montaña rusa que empezaba en The Royal Tenembaums, seguía The Life Aquatic with Steve Zissou y finalizaba en The Darjeeling Linited. Mis expectativas habían agotando toda la belleza de esta peli.

Mi primera impresión fue desalentadora, un balance bastante ordinario, nada del otro mundo; mi segunda vez fue como observar que aunque el sol se oculta todos los días, todas las veces lo hace de una forma diferente; mi tercera vez fue realmente entrañadora y justifica la gloria de releerla una y otra vez; finalmente, esta es mi cuarta vez con la cinta, puedo afirmar que es un éxito. Siento igual que no es la mejor peli de Anderson pero tampoco era tan común y corriente como la venía calificando. Es, realmente, un viaje en el desarrollo psicológico de los personajes, un tren que los lleva a madurar, a perdonar, a conocerse, a entenderse y a quererse. Su equipo intacto, su fotografía impecable, la música excelente, la historia muy bien desarrollada. Y, sin embargo, para mí lo más bonito, sigue siendo, que su actor fetiche, Bill Murray, esté presente en una escena tan romántica como la del principio y donde Anderson le dice algo así como: «Llavería, me voy a la India, se que usted no puede acompañarme, lo llevo en mi corazón, espéreme, vuelvo y planeamos el siguiente golpe». The Businessman es lo mejor y me sigo preguntando si no habrá un corto alrededor de este personaje.

Pero hay muchas más cosas buenas. Una serie de chistecitos, un poco subidos de tono, un poco muy demasiado para el estilo de Anderson entendible desde el punto de vista que los diálogos y la historia estuvieron a cargo de un equipo nuevo y son sus integrantes los que le dan ese toque de frescura y novedad a la narración, diferente a lo que nos tenía acostumbrados el realizador. Qué bueno que cada vez que arma equipo de escritura se mantiene como líder pero se refresca en escencia, esta vez fue Schwartzman y el hijo de Coppola quienes lo acompañaron en la tarea. Se nota el cambio. Schwartzman es un marico que me cae bien, todo el tiempo está frunciendo el ceño en la peli y haciendo pucheros pero es capaz de mojarse los dedos mientras besa a una mujer, correrle los calzones y penetrarla. Un lord. Un gentleman.

Rotten Tomatoes dice que lo destacado de esta peli con el resto de lo que venía haciendo Anderson es que el director no está encasillado como si lo puede estar Tarantino, es una oda completa a Satyajit Ray una eminencia en el cine indio y es una reinvención de lo que venía haciendo (esto se puede demostrar fácilmente estudiando la banda sonora y analizando que en más de una ocación Anderson parafrasea a Ray). Yo destaco la música, el tren como metáfora de crecimiento personal y las citas o frases de cada uno de los personajes que son como pequeñas gotas filosóficas que hacen mella en nuestra cotidianidad.

A continuación un listado de esas frases que me encontré por ahí y que hacen, de esta, una delicia:

**
[Francis y Peter están peliando]
Francis: You don’t love me!
Peter: Yes I do!
Jack: I love you too, but I’m gonna mace you in the face!
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Jack: I wonder if the three of us would’ve been friends in real life. Not as brothers, but as people.
**
Rita: What’s wrong with you?
Jack: Let me think about that. I’ll tell you the next time I see you.
Rita: Okay, let’s do that
Jack: Thank you for using me
Rita: (suspiro entrecortado) You are welcome
**
Jack: Which direction did your’s go?
Francis: What do you mean?
Jack: Your feathers… mine blew toward the mountains
Francis: That’s not right. It’s not suppose to get blown away. You’re suppose to blow on it then bury it.
Peter: I didn’t get that. I still have mine.
Francis: You guys didn’t do it right. I asked if you read the instructions. You did it wrong… I tried my hardest. I don’t know what to do.
**
Francis: How did it get to this? Why haven’t we spoken in a year? Let’s make an agreement.
Peter: To do what?
Jack: Okay.
**
Francis: A: I want us be become brothers again like we used to be and for us to find ourselves and bond with each other. Can we agree to that?
Peter: Okay.
Peter: Yeah.
Francis: B. I want us to make this trip a spiritual journey where each of us seek the unknown, and we learn about it. Can we agree to that?
Jack: Sure.
Peter: I guess so.
Francis: C. I want us to be completely open and say yes to everything even if it’s shocking and painful. Can we agree to that?”
[Peter y Jack voltean sus cabezas y se miran. Francis simplemente continúa]
**

Nota personal: Qué divertida que es la aparición de Barber Schroeder como mecánico del padre, despidiendose de la escena con los ojos enrojecidos, completamente conmovido y con la voz quebrantada. Y qué divertido es ver a Owen Wilson quitarse las vendas y aprovechar esa nariz peculiar que tiene en aras de la historia.

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Hotel Chevalier

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Navegando por ahí dentro de las miles de comunidades que nos dominan hoy en día, me enteré que había una peli, más bien un corto, que explicaba o hacía referencia a la bata amarilla de Jason Schwartzman en The Darjeeling Limited de Wes Anderson de 2007.

Mi primera reacción no fue bonita. Fue una ansiedad y una profunda decepción por sostener un falso estamento que en mi poder tenía toda la colección de Anderson.

Sin embargo, hoy me dí cuenta revisando los adendos especiales de The Darjeeling Limited que Hotel Chevalier, el corto de Wes Anderson, estaba allí. Y siempre había estado.

Hubo dos suspiros de descanso, uno, porque podía de nuevo sostener mi estamento; dos, porque aunque uno sobrevive a la trama de The Darjeeling Limited si es especialmente iluminador el corto de Hotel Chevalier. Natalie Portman adquiere un carácter más protagónico (qué bella que es) y las frases de Jack Whitman como escritor adquieren un tono melancólico y testimonial.

El corto inquietantemente hermoso, ambientado en París y con una relación amorosa entre dos amigos que se hicieron mucho daño en el pasado, es el relato de ellos justo en ese instante que no sólo quieren tener sexo, así Whitman diga con desdén que podría ser tan sólo eso y no importaría. Me inquieta entonces saber si no será que Anderson tiene por ahí un corto o una referencia reveladora sobre El Hombre de Negocios interpretado por Bill Murray en TheDarjeeling Limited.

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The Life Aquatic with Steve Zissou

The Life Aquatic of Steve Zissou

Ya saben que adoro las pelis de Wes Anderson, anoche me repetí The Life Aquatic of Steve Zissou estrenada en el 2004 pero esta vez la ví en versión Criterion Collection con la única intención de encontrar qué hace que una peli de Anderson le pertenezca en estilo y apariencia; me dí cuenta que su estilo ha madurado con el paso de los años, el perfecto ejercicio y la experiencia de su ópera prima (Bottle Rocket de 1996, Rushmore de 1998 y The Royal Tenembaums de 2001).

A continuación, y basado en esta peli, enumero lo que para mi es el estilo de Wes Anderson, no en orden de importancia ya que cada punto es sinérgico y la ausencia de cualquiera de ellos afectaría el producto final.

Hay algo que define las pelis de Anderson (que se mantiene incluso en The Darjeeling Limited de 2007 y Fantastic Mr. Fox de 2009) y es la inclusión de Bill Murray como su actor fetiche. Kumar Pallana había estado en sus tres pelis anteriores pero se ausentó en esta y en Fantastic Mr. Fox; Owen Wilson se ausentó en Rushmore al igual que su hermano Luke Wilson; Angelica Houston sólo aparece desde The Royal Tenembaums aunque sea ya una parte importante del equipo. Bill Murray por el contrario no aparece en la versión original de Bottle Rocket de 1994 ni en su reprodución en largometraje dos años después pero a partir de Rushmore se hace parte importante del equipo (creo que si se hubieran conocido para el primer proyecto de Bottle Rocket igual hubiera sido amor a primera vista entre ellos y hubiera participado sin dudarlo. Me arriesgo a decir que si eso hubiera pasado de pronto el papel de James Caan hubiera tambaleado un poco). Y es que Bill Murray no sólo actua en las pelis de Anderson, él es un bastión importante que resuelve tomas, es propositivo en argumentos, improvisa de la forma correcta para el proyecto y se desenvuelve en el contexto como pez en el agua 🙂 Bill Murray es un caballero que mantiene un ambiente feliz y cómodo para todos.

Ya habíamos tocado el tema de Bill Murray en Broken Flowers de Jim Jarmusch y su forma característica de repetirse, de sus excelentes repertorios cuando encuentra el perfecto guión y/o el ambiente adecuado. En esta peli Murray interpreta un documentalista acabado egocéntrico, pretencioso que trata de reinventarse porque se está perdiendo en su baja autoestima. La presentación de su obra más reciente lo dejó sin su mejor amigo Esteban du Plantier interpretado por Seymour Cassiel y esto lo involucra en la búsqueda de un tiburón tigre con la firme y poco científica intención de aniquilarlo, así sea el único de su especie. La peli se trata entonces de la filmación de este documental y de esa forma se sigue mostrando todas las calidades de Wes Anderson como realizador.

El siguiente punto que me gustaría analizar es la música que ha estado a cargo de  Mark Mothersbaugh, líder de la banda Devo que conformó en los 70’s con su hermano Robert. Mothersbaugh ha colaborado desde siempre y hasta este, su último proyecto con el equipo. Es un hombre bastante recorrido en el campo de la composición, su gran aporte a las pelis es el perfecto conocimiento del gusto de Anderson, caracterizado por melodías festivas con instrumentos de tono alto, algo barrocas con el uso de un clavicordio para Rushmore, definitivamente sofisticadas y clásicas para The Royal Tenembaums y muy pero muy sencillas y básicas para The Life Aquatic of Steve Zissou, muchas de estas tonadas son respaldadas por mini Casios que dan la sensación midi de un juego de video, un poco más ligero y dinámico que el género de sus antecesoras. Al final la peli tiene una caracterización de aventura y para las escenas de acción se usaron trombones, orquestaciones bajas, profundas, entregando un halo de suspenso al proyecto. Esta peli tiene otra gran característica a nivel musical y es la presencia de Seu Jorge quién interpreta a Pelé Dos-Santos, en la peli uno más de la tripulación, en la realización, el encargado de la interpretación de la banda sonora, un repertorio de muchas canciones de David Bowie cantadas en portugués con una profunda melancolía y tan sólo una guitarra acústica para su interpretación, que dan la sensación de una misma tonada durante toda la peli. Ahora bien, si se le suman el par de canciones originales del mismo David Bowie, el caastañeteo de Paco de Lucía, un par de tonadas de Sven Libaek y las creaciones de Mothersbaugh, al final, el resultado es una gran banda sonora.

Algunas características son más evidentes que otras, al final, unas se perciben como condimentos del plato gracias a su perfecta armonía con el resto del producto. Por ejemplo, es una característica desde siempre el constante uso de la fuente tipográfica Futura para relacionar temas de los protagonistas (así como sutiles diferencias de fuente para los antagónicos), una ambientación con colores saturados evocando sensaciones de los 70’s o una sensación surrealista del mundo basado en ilustraciones de su hermano Eric Chase Anderson, gran responsable del diseño del entorno; en The Royal Tenembaums se hizo evidente en el estudio de Richie Tenembaum pues tenía caricaturas de su papá como mural de sus paredes. En esta peli el presupuesto le permitió ilustrar el interior de un barco y volverlo el set de grabación permitiendo unas secuencias de cámara sencillamente geniales y con una sensación de continuidad fantástica.

Es realmente divertido descubrir qué hace diferentes las pelis de Anderson, podríamos continuar con comunicación de cámaras de bruscos paneos en vez de corte de planos, acercamientos que gracias al grano de la película ensucian el cuadro, acucioso sentido por el más mínimo detalle como el caso particular de los títeres de la peli sutilmente irreales o la diferencia sustancial en cada uno de los gorros de la tripulación (unos tienen pompones, otros no, unos tienen semáforos bordados, otros son atuendos religiosos de musulmanes ortodoxos) o algo tan sencillo como la ayuda para escribir la obra con alguno de sus amigos de una manera sencilla y fabulezca (antes los hermanos Wilson, en esta ocación con Noah Baumbach). Pero lo que no se nos puede escapar es que lo que verdaderamente hace especial cada una de estas pelis es el ímpetu, la frescura, el entusiasmo, la fantástica perspectiva del mundo, de este niño de cuarenta años.

Ya para finalizar, quiero destacar la espléndida y sobresaliente caracterización de Willem Dafoe como Klaus “Klausy” Daimler un conmovedor alemán, leal a su líder Steve Zissou que lo aprecia casi como padre y lo secunda incluso en sus errores, un personaje tan enternecedor como humano que logra robarnos más de un par de sonrisas, de nuevo, de una forma muy sofisticada y elegante. Un aplauso para el resto del reparto que se enfrascaron en esta aventura Andersiana y que parece estarían felices de repetir en otra oportunidad: Cate Blanchet, Michael Gambon, Noah Taylor y Jeff Goldblum.

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